¿Qué es la bipedestación?

Se le llama bipedestación a la capacidad de mantenerse erguido sobre las extremidades inferiores.

Pararse y caminar es la manera pre determinada en que los seres humanos nos movemos independientemente casi toda nuestra vida, sin embargo, el perder esta función por enfermedad, lesión o por envejecimiento trae consecuencias físicas y psicológicas.

La acción de pararse (aun sin la posibilidad de caminar) puede hacer una gran diferencia en la vida de las personas que han perdido o nunca han tenido esta función. A continuación, se describen los beneficios de ponerse de pie de manera asistida, ya sea con ayuda de una silla bipedestadora u otro equipo

 

 

 

 

 

Facilita y mejora la respiración

El sistema respiratorio se encarga de llevar el oxígeno y remover el dióxido de carbono de nuestro organismo, cuando existe algún tipo de disfunción por lesión o enfermedad se pueden presentar consecuencias como fatiga, dolores de cabeza, hipertensión, propensión a infecciones recurrentes y disfunción cognitiva en casos más severos.

Al ponerse de pie la pelvis y la columna toman una posición que permite liberar la presión intra-abdominal, permitiendo un movimiento más natural del diafragma y aumentando la capacidad pulmonar y por ende la oxigenación, evitando así muchas de las consecuencias antes descritas.

Mejora el sistema circulatorio

El sistema circulatorio trabaja mano a mano con el sistema respiratorio, siendo el encargado de distribuir el oxígeno provisto por los pulmones y recolectar el dióxido de carbono para expulsarlo del cuerpo.

La falta de movimiento y cambio de postura traen como consecuencia un desacondicionamiento del sistema circulatorio. En algunos casos, la parálisis en miembros inferiores puede significar un riesgo adicional pues se dificultará el retorno venoso y representará un riesgo mayor de edema.

Ponerse de pie ayudará a aumentar el tono en algunos músculos que contribuyen al retorno venoso, disminuyendo el riesgo de edema, insuficiencia venosa crónica y trombosis venosa profunda.

Mejora la función de la vejiga

La vejiga es el órgano encargado de contener la orina antes de expulsarla del cuerpo. Es muy común que los usuarios de silla de ruedas que tienen daño neurológico presenten anomalías en la función urológica.

Una vejiga sana debe contener la orina hasta que la persona decida liberarla, sin embargo, los movimientos musculares involuntarios pueden ocasionar incontinencia y una mayor propensión a infección al no permitir el vaciado total de la vejiga.

Estar de pie ayudará a vaciar totalmente la vejiga por gravedad y a reducir el riesgo de infecciones en vías urinarias al mismo tiempo que reduce el riesgo de desarrollar piedras en la vejiga y los riñones.

Mejora el sistema digestivo

El intestino grueso juega un papel esencial en la salud y el bienestar, entre sus funciones se encuentra la reabsorción iones y agua, el mantenimiento de la flora intestinal y la formación y almacenaje temporal de material fecales.

La formación de materia fecal es auxiliada por la peristalsis del intestino, por lo que una función intestinal disminuida resultará en estreñimiento (evacuando 3 veces o menos por semana).

Ponerse de pie ayudará a activar los movimientos del intestino, el tiempo de tránsito de la materia fecal por el colon será menor y la gravedad ayudará a propiciar la evacuación y disminuir el estreñimiento.

Huesos más fuertes

Soportar carga es esencial para mantener la función de los huesos, cuando no existe movimiento ni fuerza muscular la densidad mineral ósea se va perdiendo gradualmente y los huesos se ven debilitados.

En ausencia de actividad física, cargar el propio peso al momento de pararse reduce el ritmo de perdida de densidad mineral ósea y de fracturas, la extensión y el alineación de la cadera ayudara a retardar el desarrollo de deformidades óseas, y en niños ayudará a prevenir deformidades en las articulaciones de la cadera.

Reduce contracturas y espasticidad

Es común que las personas con lesión medular o con desordenes congénitos presenten un tono muscular anormal, en estos casos, los músculos pueden ejercer mucha fuerza sobre los huesos, resultando en contracturas y deformidades óseas.

Cuando nos ponemos de pie, los músculos extensores de la cadera, rodilla y planta del pie se estiran, de modo que el rango de movimiento mejora, se reduce el riesgo de contracturas por espasticidad y mejora la propiocepción (la capacidad de detectar la posición y el movimiento de las partes del cuerpo).

Prevención de ulceras por presión

La piel y los tejidos blandos requieren de movimiento, oxígeno y nutrientes para sobrevivir. Cuando se está sentado o acostado por periodos prolongados de tiempo estos tejidos sufren daños, pues quedan atrapados entre la superficie en la que estamos reposando y las prominencias de nuestro cuerpo, estas lesiones son llamadas ulceras por presión o escaras.

Algunos factores que elevan el riesgo de sufrir ulceras por presión son la concentración de peso en zonas específicas, presión sobre los tejidos al resbalarse de las superficies y condiciones de humedad y acidez por incontinencia urinaria o fecal.

Ponerse de pie alivia la presión en las tuberosidades isquiáticas y sacro, previniendo así la formación de ulceras por presión.

 Beneficios psico-sociales

En resumen, ponerse de pie con una silla de ruedas bipedestadora u otro equipo ofrece al individuo la capacidad de aumentar su nivel de actividad, alcanzar una mayor independencia y participación en su entorno, vida social, escuela o trabajo.

A largo plazo, el individuo requerirá menos apoyo para hacer transferencias o alcanzar objetos, requerirá menos modificaciones en el hogar, menos cuidados y menos medicamentos por complicaciones médicas, lo cual se traducirá en un ahorro.

La combinación de beneficios médicos, funcionales, psico-sociales y económicos beneficia la autoestima y bienestar de la persona, resultando en una mejora significativa en la calidad de vida.