😉 ¿Tu cuidador está agotado? Pon atención a estas 5 señales para detectarlo

El enfrentarse a una discapacidad o cambio en el estado de salud es un inminente reto de aprendizaje, pues las actividades más sencillas del día a día pueden convertirse en hazañas difíciles de lograr.

Cuando la discapacidad es limitante puede que necesites un cuidador, este puede ser un profesional a quien se contrate o algún familiar dispuesto a recorrer el camino junto a ti. Idealmente el cuidador estará dedicado a facilitar y enriquecer el día a día, sin embargo, como en toda relación humana habrá días buenos y malos, y existe el riesgo de sufrir agotamiento e incluso el famoso Síndrome del Cuidador.

Ser empático con tu cuidador es necesario y esta mini guía podrá ser de utilidad para detectar algunas banderas rojas y determinar si necesitas darle un respiro.

¿Qué tal duerme?

Dormir mal es un indicador de estrés. El número de horas de sueño ideal es variable, sin embargo, el cuidador debería dormir entre seis y ocho horas diarias por noche, todas las noches. ¿Se ve cansado? ¿Tiene ojeras? Ellos están aquí para ayudarte, asegúrate de que estén tomando el descanso adecuado, no solo en cantidad, sino en calidad. 

¿Está más irritable? 

Cuando estamos estresados tendemos a ser mas irritables. Cómo en todo empleo, cuando iniciamos tenemos toda la energía y buenas intenciones, sin embargo, en ocasiones el estrés físico y emocional puede pasarnos la cuenta. Estar enojado en ocasiones, es natural, sin embargo, enojarse por todo no lo es.

¿Tiene dificultad para concentrarse? ¿Olvida las cosas importantes? 

El estrés emocional tiene sus efectos cuando no es detectado y atendido. Si el cuidador parece estar deprimido, o notas que le pone menos entusiasmo a la vida, puede ser una bandera roja para pedir ayuda. La depresión puede causar falta de atención al detalle, y esto puede ponerlo en riesgo a el y a quien cuida.

¿Está bebiendo o medicándose de manera anormal? 

Tomar pastillas para dormir sin prescripción, analgésicos constantes e incluso una ingesta de alcohol anormal son señales de que algo anda mal. Si notas que esto está ocurriendo, es momento de darle un descanso. El cuidador también necesita cuidarse a si mismo. 

¿Parece que ya no le importa?

Si el cuidador es quien parece necesitar el cuidado ¡Ten cuidado! ¿Cómo desempeña su actividad? ¿Le pone la atención de siempre? ¿Es cuidadoso con lo que hace? Si la respuesta es no, puede que tu cuidador esté agotado y que ni siquiera se haya percatado de que lo está. Si sus niveles de estrés lo están dejando sin energía, es posible que sea necesario encontrar a una nueva persona que le permita descansar antes de que algo salga mal.

No dejes que tu cuidador se agote, y pon atención a estas alertas. Cuando cuidas a tu cuidador, te cuidas a ti mismo.

 


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